Warning: file_get_contents(http://freegeoip.net/json/18.206.168.65): failed to open stream: HTTP request failed! HTTP/1.1 403 Forbidden in /www/cli22002/htdocs/ecomania/releases/prod/class/GetCountry.php on line 50
ECOMANÍA #31 - Ecomanía
Ultimos tweets:

ECOMANÍA #31

Julio 2016

EDITORIAL
Lucila Peró
Directora Ecomanía Argentina

Rumbo a ciudades más felices

Corría el año 1966 y Cortázar relataba en su célebre cuento “La autopista del Sur” las peripecias de un grupo de personas atascadas durante varios meses en un grandioso embotellamiento que se desataba un caluroso domingo sobre una autopista rumbo a París.

A lo largo del cuento la tensión crece y nadie sabe muy bien qué está ocasionando el atascamiento ni cuándo se resolverá. Se empiezan a formar relaciones y compartir teorías de un auto a otro: un choque fatal, un avión estrellado sobre la autopista. Todas suposiciones que surgen al tiempo que los conductores se van organizando para resolver sus necesidades básicas como comer, beber y bañarse.

Más allá de los elementos de realismo fantástico, el cuento del fabuloso escritor argentino reflexiona acerca de las relaciones humanas y comunitarias en contraste con la creciente alienación y el ritmo vertiginoso de las grandes ciudades.

Casualmente, ese mismo año Jan Ghel, arquitecto danés y uno de los referentes mundiales más influyentes en el mejoramiento de la vida urbana a través del diseño de las ciudades, iniciaba su primera investigación sobre la forma y uso de los espacios públicos. Ghel estaba recientemente casado con la psicóloga Ingrid Mundt, y esta dupla fue determinante para que sus ideas se centraran más en las personas que en los ladrillos. A partir de ese entonces el motor de su investigación y obra pasó a ser cómo diseñar ciudades para personas más felices.

Durante los últimos 50 años todos los caminos han conducido a Ghel a una conclusión: la necesidad de sacar a las personas de la esfera privada promoviendo su interacción en el espacio público, de congregar a las personas en lugar de dispersarlas logrando así una mayor inclusión social y vida democrática.

En esta dirección, conceptos como escala y densidad cobran relevancia para hacer ciudades más compactas y a la vez con libertad de opción entre transporte público, peatonalización, uso de la bicicleta, carsharing y carpooling.

La agenda ambiental nos impone con urgencia promover este tipo de estrategias de movilidad ante un mundo que hoy supera los 1000 millones de autos, siendo éstos responsables de cerca de un 25% de la emisión de gases de efecto invernadero. Afortunadamente, las compañías automotrices ya están viendo esto y empezando a desarrollar modelos de cero emisiones. Dar este paso significaría sin dudas un gran hito en la transición hacia el desarrollo sustentable. Pero nos habremos quedado a mitad de camino si esto significa eternas autopistas y nuevos atascamientos, como el que relataba Cortázar, con la sola diferencia de que éstos sean formados por autos más eficientes y menos contaminantes aunque conducidos por personas igualmente alienadas.

Como siempre enfatizamos desde Ecomanía, la sustentabilidad es un concepto complejo que excede la dimensión ambiental exclusivamente. Repensar las ciudades para hacerlas más “caminables”, más “vivibles” como sugiere Ghel, involucra también, y por sobre todas las cosas, tener en cuenta algo tan esencial como a nosotros mismos en relación con un otro. Solo si involucramos esta dimensión más social, en equilibrio con las dimensiones ambiental y económica, nos estaremos encaminando rumbo a una era de ciudades y sociedades más felices.